Póngame con una IA

Póngame con una IA

Siempre que una tecnología nueva populariza un arte, como ahora la generación automática de imágenes (IA) democratiza la pintura y cualquiera puede pintar un cuadro, los artistas consideran volver a la vanguardia. Lo importante aquí no es el concepto tremebundo de vanguardia sino el verbo volver.

Escribe un pasado nuevo

Libres Para Siempre ha decidido dar un paso atrás y mirar su trayectoria con los ojos de ciencia ficción de la IA.

Mucho sentimiento indescifrable

La Inteligencia Artificial tiene sus propias pareidolias, sus propias alucinaciones. Es decir que, de forma espeluznante, hace como nosotros que vemos perros y caballos en las nubes o rostros en las manchas. Libres Para Siempre prefiere hablar de su obra con un contestador automático a que la operadora le ponga con un ser humano. Por eso ha empezado a entrenar a una IA para que pinte con sus obras como modelo o somete sus cuadros al escrutinio de la máquina para crear promts (descripciones) que son un cristo.

Lo hago sin querer

El resultado es perder bastante poder para ganar confianza. Porque se necesita confianza en la propia obra para superar el miedo, ver lo que ella ve y dejarse sorprender con los labios sin pintar.

Almudena Baeza, Lisboa, 2025

Contemploductos caseros

mantelconmanzanas

¡QUE LA IMPERFECCIÓN SE IMPONGA! A estas alturas, reconoce que eres una persona bastante racional y con poco karma. Quizá por eso te gusta hacer arte. Pero, más que la labor artística, te conecta con tu inconsciente el comisariado. Por ejemplo, cuando pensabas en una obra apropiada que traer a esta muestra peculiar _siete comisarios son muchos comisarios_ quisiste aportar algo conceptual, en cierto modo inexponible. Y te vinieron a la mente esas intervenciones que nunca te habías atrevido a hacer. Bordar en tu mantel favorito de tu madre unos horribles dibujos automáticos de esos que hacían tus desganados alumnos de instituto en los márgenes de las encuestas. Apilar cajas en capas de distintas formas, rectángulos sobre cuadrados y cuadrados sobre agujas, en recuerdo de aquel viejo almacén de maderas de tu abuelo. Y bordar el cuadrado negro de Malevich que es una idea que te ronda desde tu primera beca académica sobre Lo ridículo como forma para contenidos sublimes.

Pero sólo pudiste realizar estas piezas como artista porque las viste, relacionándose con las propuestas del resto de comisarios en esta exposición. Y el deseo inconsciente del comisario pudo con el temor de la artista.

Flotilla. Una historia de andar por casa. El portfolio

001 dionisos_copia

Los 530’s a.C. griegos. Narices griegas

Sigue leyendo

Una historia de andar por casa

_MG_3231 copia

Instalación de botes de detergente Flotilla y tinta sobre tela: «Requetepensar»

Una historia de andar por casa efectúa un recorrido por la historia del arte en 25 botes de detergente Flotilla. A través de las etiquetas de un supuesto detergente que usaría como imagen corporativa la historia del arte canalizo mi amor por el arte (que es el pan de mi cada dichoso día). Y lo hago de forma performativa, es decir, me permito la licencia poética de soportarlo sobre botes de detergente. Esos que abro millones de veces hasta que les cojo cariño… Sigue leyendo