Marina Núñez, ¿y el blanco de los ojos?
En la sala Alcalá 31, hasta finales de marzo, expone Marina Núñez (Palencia, 1966), una cabeza de cartel de su generación. La muestra está comisariada por José Jiménez,
Paisaje de figuras y figuras de paisaje
Michael Horsky y Carmen La Griega se enfrentan al género dieciochesco del paisaje con figuras
Para Remedios y Leonora de María Bueno
María Bueno resucita la amistad de las increíbles surrealistas Remedios Varo y Leonora Carrington, exiliadas en Méjico
Juan Giralt: un madrileño deriva
El Reina Sofía presenta, hasta el 29 de febrero, la exposición más íntima que cabe imaginar dedicada al madrileño Juan Giralt (1940-2007).
Andrzej Wróblewski intenta la pintura estalinista de calidad
En el Palacio de Velázquez, del El Retiro de Madrid ha caído, como un meteorito del espacio exterior, un legendario pintor polaco, Andrzej Wróblewski (1927-57), que nos trae pasmosos fantasmas de la guerra y del universo estalinista alimentados con toda la esperanza y la angustia que el lenguaje pictórico moderno es capaz de expresar.
Cuaderno fibroma
Este cuaderno fue realizado en París entre los años 2013 y 2015.
Sigue el siguiente plan. Un plan que me llevó, poco a poco, a comprender el concepto de ocurrencia. El proyecto tenía un componente técnico, material, hasta doméstico, que consistía en haber elegido una serie de 6 botecitos de guache con la paleta Goethe: Azul ultramar, azul prusia, verde esmeralda, ocre amarillo, amarillo limón, rojo bermellón y púrpura.

También había un cuaderno tamaño media cuartilla orientado en sentido horizontal.
Y luego estaba el componente artístico, trascendental, que se ocuparía de qué era lo que yo iba a pintar con esos botecitos en ese cuaderno.
Cuando me acostaba, casi todos los días, se me ocurría una imagen. Al principio no les hacía caso pero comenzaron como a repetirse. Una combinación de colores como chirivitas, una forma flotante, la imagen entrevista durante una prueba médica… Mongoladas.
Y yo venga a pensar qué podía dibujar en el cuaderno dichoso.
Hasta que caí en que podía pintar esas imágenes bobas. Es más, esas imágenes venían precisamente a responder a la pregunta ¿qué puedo pintar con los colores Goethe?. Me quedé estupefacta.
Descubrí, con Esquirol (autor de La resistencia íntima), que hay contenidos en el día a día que no son mediaciones, que no están ahí para llegar a otra parte, sino que satisfacen por sí mismos. No me refiero exactamente a lo que señala Esquirol: la comida, la bebida, el espectáculo… pero sí al dejarse llevar por la ocurrencia artística. Que hace que la misma sea camino (en el sentido direccional, de proceso, de dar un paso detrás de otro para rellenar el cuaderno hoja a hoja), pero también significado (sentido ya presente en el acto de respetarla, de plasmarla por las buenas).
He aquí un resultado porque creo que hay arte, en la ocurrencia: http://fibroma.tumblr.com/
